La nueva reclusa trabajaba tranquilamente en el jardín de la prisión junto con las demás, cuando la presa más peligrosa decidió castigarla y le derramó un cubo de agua helada sobre la cabeza; Ella ni siquiera imaginaba en qué terminaría finalmente aquel cruel acto… 😱
La presa más peligrosa decidió castigar brutalmente a la nueva porque unos días antes se había negado a darle su comida y le había dicho tranquilamente que ya no permitiría que nadie la maltratara. Para la mujer que durante muchos años había mantenido aterrorizado a todo el módulo, aquello fue un auténtico insulto. No montó un escándalo de inmediato, sino que sonrió con sarcasmo y decidió esperar el momento adecuado para humillar a la chica delante de todas.

Ese momento llegó al cabo de unos días.
Desde primera hora de la mañana, las reclusas fueron llevadas a trabajar al jardín de la prisión. Alguien cavaba la tierra, alguien regaba los bancales, alguien plantaba nuevas especies. Los vigilantes paseaban entre las filas supervisando el orden, pero al mismo tiempo no podían ver todo lo que ocurría en el enorme terreno.
La nueva trabajaba tranquilamente. Se arrodilló en silencio, plantó con cuidado una planta joven y ni siquiera prestaba atención a las demás reclusas. Se notaba que la chica solo quería pasar el día en paz y no buscarse nuevos problemas.
Mientras tanto, la presa más peligrosa ya la observaba desde lejos.
Esperó adrede a que los vigilantes se dieran la vuelta y se fueran al otro extremo del jardín. Luego se acercó sigilosamente por detrás, con un gran cubo metálico lleno de agua helada en las manos.
Un segundo después, volcó el cubo justo encima de la cabeza de la chica.
El agua fría cayó con fuerza sobre la nueva, empapándole al instante la ropa y el cabello. La chica se sobresaltó, pero no gritó. Se levantó lentamente y se secó la cara con la mano.
Detrás ya se oían fuertes risas.
La presa más peligrosa se doblaba de placer, señalando con el dedo a la chica empapada. Algunas de sus amigas también empezaron a reírse, mientras las demás reclusas observaban en silencio. Muchas sabían muy bien que no debían intervenir, porque de lo contrario podrían ser las siguientes víctimas.
La nueva no respondió nada.
Solo miró con calma a la mujer, levantó del suelo el cubo volcado y volvió a su trabajo.
Esa calma, por alguna razón, enfureció aún más a la agresora.
Estaba convencida de que todas habían visto la humillación de la chica, y que ahora la nueva recordaría durante mucho tiempo cuál era su lugar.
Pero nadie podía imaginar cómo terminaría aquella acción. 😳😨 La continuación de esta historia la pueden encontrar en el primer comentario 👇

Unas horas más tarde, formaron a todas las reclusas en el patio. El director de la colonia salió junto con varios agentes de seguridad interna y ordenó de inmediato a la presa más peligrosa que diera un paso al frente.
En el patio se hizo un silencio absoluto.
Resultó que unos días antes, la administración había iniciado una investigación encubierta debido a las constantes quejas por maltratos a las nuevas. En distintos lugares de la prisión se habían instalado previamente pequeñas cámaras de vigilancia, cuya existencia desconocían tanto las reclusas como la mayoría del personal.
Una de esas cámaras grababa precisamente la zona del jardín de la prisión.
En la grabación se veía claramente cómo la mujer esperaba adrede a que los vigilantes se dieran la vuelta, se acercaba con el cubo y derramaba deliberadamente agua fría sobre la chica, para luego reírse junto con sus amigas.
Tras visionar la grabación, el director de la colonia anunció la decisión.
A la presa más peligrosa se le retiraron de inmediato todos los privilegios, la trasladaron al módulo de máxima seguridad, le prohibieron trabajar con las demás y la enviaron a un largo período de aislamiento disciplinario. Además, se le abrió un nuevo expediente disciplinario que aumentaba considerablemente su condena.
Cuando se la llevaban del patio, ninguno de los que esa misma mañana se habían reído con ella dijo una palabra.
Y la nueva siguió trabajando en silencio en el jardín, como si nada hubiera pasado.







