Un hombre compró un viejo avión y decidió convertirlo en nada menos que un hotel. Para ello, primero desmontó el avión en partes, y el fuselaje metálico fue transportado a la selva tropical en cinco camiones.
Dentro del avión hay todo lo necesario para una estancia cómoda: desde equipamiento técnico hasta impresionantes vistas de la jungla y el océano.

¿Te interesa ver cómo luce este inusual hotel por dentro?
El viejo avión de pasajeros Boeing 727, fabricado en 1965, fue usado durante mucho tiempo en vuelos internacionales, primero con destinos en Sudáfrica y luego en Colombia.
Tras finalizar su vida útil, la aeronave fue adquirida con el propósito de ser transformada en una habitación de hotel única.
El fuselaje del avión se desmontó completamente en partes individuales, que luego se trasladaron a la selva tropical en cinco camiones.

El transporte requirió preparar previamente la ruta y calcular con precisión las dimensiones para evitar daños en la estructura.
En el nuevo emplazamiento, el fuselaje se colocó sobre un pedestal metálico especialmente construido, de 15 metros de altura.
Esta ubicación no solo protegió la estructura de posibles inundaciones, sino que también creó la ilusión de que el avión estaba listo para despegar.

Tras la instalación, comenzó la fase de remodelación del interior. Todos los elementos técnicos que no tenían relación con el nuevo uso fueron retirados.
El interior se decoró con madera de teca, proporcionando resistencia y durabilidad frente al clima húmedo. El espacio se dividió en zonas funcionales: dormitorio, sala de estar, cocina y área sanitaria.
Del avión original solo se conservó la carcasa exterior, con las características formas del fuselaje y las alas.

En el interior, la estructura se adaptó completamente para ofrecer comodidad a los huéspedes, con mobiliario moderno, equipamiento y todas las comodidades necesarias. La construcción se convirtió en una habitación de hotel fija, disponible para alquiler a corto plazo.







