Klam ya ha pasado los cincuenta, pero se ve perfectamente en armonía junto a su joven esposo. Él es quince años menor, pero la apariencia de su esposa hace que en las fotos parezcan de la misma edad.

Hay quienes critican a Haida y le aconsejan dejar a su esposo para que esté con una mujer más joven, pero Klam toma esos comentarios con filosofía, considerándolos inevitables debido a su fama y popularidad.


Además, luce simplemente espectacular y, por su estilo de vida activo, no solo no supone una carga para su marido, sino que, al contrario, parece rejuvenecerlo.








